Yemaya

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Issue No.46
  • :0973-1172
  • :agosto
  • :2014

La adopción de las Directrices Voluntarias para lograr la sostenibilidad de la pesca en pequeña escala en el contexto de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza (Directrices de la PPE) durante el 31º período de sesiones del Comité de Pesca (COFI) de junio de este año marca un hito en la historia de la pesca artesanal. Es un paso importante, aunque llega con gran retraso, hacia el reconocimiento de los derechos de millones de pescadores, y sobre todo pescadoras, que representan la mitad de la mano de obra del sector, y cuyo trabajo no se reconoce ni valora. El desafío consiste ahora en asegurarse de que las Directrices se adaptan al contexto local y que los Estados adoptan las reformas políticas y legislativas necesarias. También consiste en educar y capacitar a las mujeres de la pesca, para que conozcan las ventajas que las Directrices les ofrecen y se organicen para presionar a los Estados.

Sin embargo, conviene también discutir los continuos cambios en la estructura del sector en general y del artesanal en particular. Actualmente, los jóvenes de las comunidades pesqueras tradicionales de todo el mundo abandonan el oficio de sus mayores para buscar otros más lucrativos en otros sitios. La población de las comunidades pesqueras envejece, sus miembros más ancianos se ven obligados a continuar con la pesca y las faenas anexas, como ocurre con la recogida de ostras en Japón, tema del principal artículo de este número. En estas situaciones ¿pueden las leyes responder a las necesidades de los pescadores que envejecen?

P y R

Entrevista con Carmen, miembro del Consejo de Dirección de APROCUS (Asociación de Pescadores La Rosita de Cuero y Salado) y de la asociación de pescadores Los Delfines, en la comunidad de La Rosita, en la costa caribeña de Honduras


Por Norman Flores (normanhn@gmail.com) y Vivienne Solís Rivera (vsolis@coopesolidar.org)


Por favor, preséntate ante nuestros lectores

Soy una pescadora de la costa caribeña de Honduras. Vivo con mi familia, mis amigos y mis vecinos en una comunidad costera de la región. Me gusta mi vida aquí, la disfruto, y nunca abandonaré esta comunidad

¿Cuáles te parecen los principales problemas en tu actividad?

Creo que la principal batalla de las pescadoras consiste en la formación de organizaciones comunitarias y en comprometerse en la lucha permanente por sus derechos. Las dotes de comunicación son esenciales para generar planes e ideas e implicarse en la comunidad. Mis propios esfuerzos por crear un Centro de Almacenamiento de Pescado en la comunidad solo tuvieron éxito porque fui capaz comunicar bien