Yemaya

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Issue No.37
  • :0973-1172
  • :julio
  • :2011

El Tercer Simposio Mundial de Género en la Pesca y la Acuicultura (GAF 3), celebrado a principios de año en Shanghái, desveló datos preocupantes en torno a la mujer en la pesca. La mujer sigue siendo invisible y marginal en el sector. Tal vez tengan mayor acceso al microcrédito pero siguen sin tener propiedades a su nombre. Si una mujer consigue ocupar un alto cargo en una institución pesquera, será la excepción que confirme la regla de que el trabajo femenino se concentra en lo más bajo del escalafón. Es evidente que a pesar de los años de lucha y de reivindicación a las mujeres del sector pesquero se les sigue negando su derecho fundamental a la igualdad y la justicia. El género, el principal tema tratado en el simposio GAF 3, se reconoce actualmente como una de las herramientas de discriminación y exclusión más poderosas en el sector pesquero. Se conocen mal los factores que crean, mantienen y reproducen las distinciones de género en la sociedad. Normalmente la concepción de género se limita a las diferencias de poder que separan a hombres de mujeres. Según esta doctrina, el género constituye una brecha entre los sexos. Para saltar la brecha las mujeres necesitarían, según la misma teoría, un conjunto de aptitudes y herramientas a las que pueden acceder mediante capacitación para el empoderamiento, técnicas de transversalidad (“mainstreaming”), o acceso al microcrédito. Este enfoque ha predominado durante largo tiempo en el sector del desarrollo pero los datos parecen indicar que para la mayor parte de las mujeres del sector pesquero, la brecha no se ha reducido ni un milímetro.

DOCUMENTO / MEP

Cambio de rumbo (1ª entrega)

Este es el primer capítulo del resumen de un estudio que explora los hitos y las tendencias identificables en la bibliografía sobre mujer en la pesca de las tres últimas décadas. El segundo, y último, capítulo se publicará en el próximo número de Yemaya


Por Nilanjana Biswas (nilanjanabiswas@yahoo.com), investigadora y escritora independiente


El noventa por ciento de los 43,5 millones de personas empleadas directamente en la pesca y la acuicultura del mundo son pescadores de pequeña escala. La mayoría, el 86%, vive en Asia, en su mayor parte en condiciones de extrema pobreza. Se calcula que por cada puesto de trabajo directo en la pesca o la acuicultura hay otros cuatro en los sectores anterior y posterior a la cosecha. Sin embargo, la mayoría de los países no consideran que los trabajos realizados por esos cuatro trabajadores (transformación y venta de pescado, transporte, fabricación de redes y aparejos, construcción naval, abastecimiento de combustibles, reparación de motores) sean productivos o contribuyan a la economía nacional. De esta manera, las