El sector venezolano no tiene sino ciertos problemas similares a los que tiene Chile. Me acuerdo que cuando, hace 15-20 años atrás, los ejemplos que nos ponían era de Chile, de Argentina, de Perú, de cómo se había desarrollado la pesca, los logros que habían alcanzado estos países en la pesca, cómo se industrializó la pesca. Que si nosotros hubiésemos sabido que estos problemas que ustedes tienen lo íbamos a tener ya, bueno, si al que estaba proponiendo eso, estaba muerto, lo desenterrábamos y lo quemábamos. Realmente, porque nuestro problema, nosotros tuvimos que resolverlo nosotros mismos.
Nosotros teníamos una legislación de Ley de Pesca que duró 45 años sin que nadie se preocupara por modificarla por parte del gobierno. Reuniones iban, reuniones venían. Nosotros mismos tuvimos que tomar lo que nosotros considerábamos que podía ser una ley de pesca y ponerlo en práctica así al gobierno no le gustase, a los industriales no les gustase, pero teníamos que proteger el recurso, teníamos que sobrevivir.
Vino el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela. Nos aprobó una Ley de Pesca y con esa ley que se deriva de la Constitución, protegió al pescador artesanal, vinieron otras leyes que automáticamente tenían que proteger al pescador artesanal y realmente hoy tenemos 6 leyes que protegen al productor artesanal y al medio ambiente.
Nosotros tenemos una Ley Penal del Ambiente. En eso del rescate, no todo quedó sorprendido cuando un bote que puede coger 15-20 toneladas de pescado y descarta, 500 u 800 mil kilos lo vuelve a lanzar al mar y se pierde, nosotros vemos eso como un crimen porque con tanta hambruna que hay en el mundo y que un buque se de el lujo de descartar una cantidad de pescado, nos parece algo impensado.
Con relación con el seguro, el problema de los créditos con los bancos, ese problema lo tenemos igual en Venezuela. Ahí el único que nos da crédito es el gobierno y por una cantidad pequeña, como para decir, bueno ya di. Pero, de alguna forma, igual que OTAN. Tu no le puedes prestar a un pescador 10 mil dólares y pretender que reembolse en uno o dos años. No. Esta es una actividad que, cuando mucho, dejará el 20%, el 18%. Entonces, ¿cómo reembolsas tu cuando te estás preparando para salir , para reembolsar la primera cuota si no has salido? Si estás haciendo redes, si estás haciendo el bote, si estás poniendo un motor nuevo.
O sea, deberían buscar la alternativa, por lo menos 6 meses muerto, 8 meses muerto y pagadero al 4%, 5%, no podemos pagar el 14%. Hemos llegado a pagar el 60% de interés, es una locura, la gente no lo cree, pero lo hemos pagado, por la necesidad. Pero nadie le pone el cascabel al banco, porque son todos amigos de los políticos; mira, el mejor amigo que tiene un político son los banqueros.
Llegamos a la parte de seguridad social. En un país es muy difícil que tengamos seguro social. ¿Por qué? Porque simplemente nosotros, para ellos no generamos ingresos, a menos que entonces se empiece una parte económica y seamos consecutivos en las aportaciones, que es lo que a ellos les interesa.
A nosotros nos han dicho que el sistema chileno de jubilación, de prestaciones sociales, de seguridad social es muy bueno. No sé, porque eso es como sucede allá, ustedes piensan que en Venezuela no todo lo que brilla es oro.
Entonces qué pasa el sistema de seguridad social argentino no lo conocemos tampoco, pero en Venezuela, lo primero que hacen los políticos venezolanos es meterle plano al seguro social. ¿Cómo le dices tú a un compañero tuyo te voy a descontar o voy a poner tu parte, en un seguro social, cuando el sabe que dentro de un año no va a estar el gobierno? El mismo te dice no, no.
Nosotros hemos buscado, hemos tratado de buscar a través de la asociación, de sacar, nosotros vamos a la parte, retiramos una parte y cuando el compañero le falta algo nosotros contribuimos con un cierto capital, con la familia; y siempre, si fallece le seguimos sacando esa parte a la viuda. ¿Hasta cuando? Hasta que haya pescado.
Hay que pensar otra alternativa, porque en verdad, si vamos a atacar, nosotros somos armadores, somos pescadores, somos los que pagamos al compañero. Por eso tiene que estar claro cuando hacemos la repartición; ser equitativo, que digamos la repartición de partes, porque allá, los gastos, se deducen de la venta y después se fijan por mitad, yo parto pero los gastos deben ser pagaderos por la embarcación, porque esos son los gastos, el trabajador no cubre gastos, el trabajador está para trabajar. Entonces entre casos ocurre que si el dueño de la embarcación quiere irse de parranda, esos son gastos. Esos no son gastos, gasto es combustible, alimentación, aceite, esos son los gastos.
Yo hoy perdí, desde hace 3 años una campaña, a través, para con una compañía privada de seguros, a hacer una póliza de vida, una póliza colectiva a mis trabajadores y ahí tengo afiliados con otras personas a esa misma póliza, porque el beneficio con una compañía privada de seguro, estoy más seguro que me pague que el mismo Estado. Y mira que conozco de seguros. Para el seguro a nuestras embarcaciones, ahora el problema es que nosotros, las compañías de seguro ven a las embarcaciones de pescadores no de alto riesgo, sino que ven al pescador como irresponsable.
Y no es así. Una cosa es cuidar la embarcación, más que la casa, hasta a veces más que la mujer. Porque como en cada puerto tenemos una...
Pero, hay puntos que tenemos que tocar, o sea, puntos en los cuales convergemos todos, el problema de la seguridad social, el problema de los préstamos, el problema de tener participación en el momento que se toma una decisión, porque los políticos se reúnen con los dueños de centros comerciales, con los dueños de terrenos, pero no se reúnen con pescadores. Tenemos que obligar que los políticos se reúnan con el pescador, porque quién nos afecta a nosotros primero es el político que es el que hace la ley, el que hace la trampa, el que le busca la vuelta para beneficiar más a un sector que le va a dar mucho dinero, en cambio nosotros no les vamos a dar dinero, le damos un pescado, de vez en cuando, pero no le vamos a sacar una parte, ni dos partes.
Esto es la experiencia de Venezuela.