El Partido de la Costa, en la provincia de Buenos Aires, Argentina, tiene 2km de ancho por 10 de largo. Se creó como desprendimiento del de General Lavalle y siempre vivió del turismo.Les quería mostrar un poco lo que eran las embarcaciones, tipo de trabajo.
La foto, son los puestos de primera venta que tenemos, esta es la banquina, la primer banquina de pescadores que se formó en Santa Teresita, este era un proyecto, para en cada localidad, tener una banquina de pescadores. Y con esto me refiero a lo que hablaba el muchacho de allá, esto sale de un proyecto para organizar a la pesca artesanal. Vamos a organizar la pesca artesanal porque, la realidad, no nos querían en toda la playa distribuidos. Entonces nos dijeron: "Bueno muchachos, les vamos a dar este lugar para que ustedes trabajen y demás". Y cinco tipos que no nos conocemos, ahí arriba, queriendo vender el pescado, independientemente solo, por más que te pongan un monumento de oro, yo creo que lo destruís al monumento de oro y no vas a lograr tener ni siquiera un amigo a lo largo de la vida.
Entonces hicimos la banquina. ¿Qué pasó con la banquina? Teníamos la playa, teníamos los puestos, la hicimos nosotros a la banquina, con plata de nosotros, y empezamos a vender pescado. Claro, obvio, si salís a las 10 de la mañana vendés, si salís a las 11 vendés, si salís a la 1 no, si salís a las 9 no. Entonces vos estás pescando ahí y estás mirando al otro cuando levantó el ancla, cuando levantó el ancla, salís corriendoa los piques, para vender. ¿Qué pasa con eso? Viene uno y te dice ¿cuánto vale el cazón? Un peso y vos tenés dos cajones, cinco cajones ahí y el tipo se los quiere sacar de encima, los vende a 50 centavos, tu amigo, porque lo hicimos juntos a todo eso. Entonces nos empezamos a sacar los ojos. Llegamos a un punto de casi destruir la banquina.
Logramos después de 8 años, nos sentamos de vuelta, decimos vamos a los puntos en común, mantengamos esto, ahí la cortamos, volvemos a mantener en el estado en que se creó. Y después están los puestos ambulantes, más chicos, queremos normalizar más los puestos, ser de un mismo color. Estos colores no tienen un color porque si, estos colores los tienen por un tema de asociación, porque es una banquina, los barcos son amarillos, entonces - dijimos -, pintemos de amarillo cosa que la gente nos identifique.
La realidad hoy está organizada de vuelta y volvemos a crecer como banquina. Ahora el tema de la banquina, nosotros tenemos una cooperativa formada Cooperativa del Partido de la Costa (CPA), pero la realidad es que esta asociación no se formó para comer un asado y contar cuál era el ojo más grande de la corvina, sino se creó, con un tema de sindicato que no lo es, un tema de cooperativa que todavía no lo es, pero creo que vamos a llegar a buen puerto, porque cuando empecemos con esto que hace ya tres años, nos vamos conociendo cada vez más, vamos discutiendo más, cuando lleguemos al punto a discutir realmente la cooperativa, todo el trabajo pesado lo hizo la asociación, porque el pescador no se dio cuenta.
Y vos lo inducís directamente a una cooperativa, por más que le des el curso, por más que vengan de la Provincia a dar los cursos y demás el tipo lo que quiere es la plata. Nosotros tenemos muelle para explicar al pescador, porque hay que entender de donde vienen, no con soberbia, explicar, porque hay tipos que realmente se sienten de tener una empresa a tener una embarcación y después darse cuenta que va por un cajón. O como vos tenés mucha gente que llega a los muelles, vos llegás a un muelle de Santa Teresita, es un buen muelle de camarón. El camarón chiquito antes se tiraba, pero ahora en la necesidad, vos en una noche con un medio mundo que hacemos de un metro cincuenta, por uno cuarenta de superficie, podés levantar cuando hay camarón, 7, 8 cajones. O vender la lata.
Vos los querés organizar, no es así porque hay que dejarlo en su estado natural, hay veces que las cosas hay que dejarlas en su estado natural, no exigirle más de lo que quiere, porque por ahí la gente de donde fuiste vos, tiene que convivir, tiene que aprender, pero no quiere más que eso. Yo lo viví con los camarones y el camarón lo tengo que vender en Mar del Plata a un precio muy bueno, lo vendemos una vez, después no lo vendemos más, porque la gente hoy lo vende, mañana te lo saca, te saca chiquito, cualquier cosa, porque sabe que en un mes, se le termino. Después se va de albañil, se va para acá, después te vuelve a pelear, al otro año por el muelle, dice no porque nosotros vivimos acá. Es un problema de empezar a entender las comunidades y dejarlas vivir en su hábitat, nada más que mejorarlas y ver la necesidad.
Nuestra necesidad es que se respete, no la milla, las cinco millas y que nosotros podamos hacer realmente un pescador artesanal, no con todas estas restricciones que tenemos, de cinco metros, de un permiso de pesca que estamos realmente estamos hace 7 años haciéndolo pero no tenemos el sentido de para qué lo queremos, es lo que le pasa al a gente que vos hablás, cuando vos tenés un permiso de pesca y llamás a prefectura y le decís: "Flaco están los barcos ahí, a no, están en exploración, tenés que venir con cuatro monos un buzo, tenés que venir, para constatar que el tipo está arrastrando.
Entonces decís pará, no hagamos más nada, vamos al agua, lo que podemos sacar sacamos y ni siquiera podemos hablar de lo que podemos pelear que sería bueno de lo que dicen los chilenos, digamos de tener tanto de captura. No lo hacemos. Estos somos nosotros, esto es lo que defendemos, con un poquito de mayor, no de 13, queremos unas embarcaciones de 10 metros, sin bodega, este tipo de embarcación, con un poco más de comodidad, pero que se nos respeten, no queremos el arrastre, no queremos que encubierto se pongan barcos para arrastre, porque un barco de 10 metros puede arrastrar, eso son cinco millas!